La OMS presenta un promotor de salud digital que aprovecha la IA generativa para la salud pública.
Sarah, es una promotora de salud digital, disponible las 24 horas del día, los 7 días de la semana en ocho idiomas a través de video o texto. Puede brindar consejos para eliminar el estrés, comer bien, dejar el tabaco y los cigarrillos electrónicos, estar más seguro en las carreteras y brindar información sobre otras áreas de la salud.
Utilizando tecnología de punta, Sarah ha ayudado a combatir la desinformación sobre el COVID-19 desde el comienzo de la pandemia. Ahora también brinda información sobre los principales temas de salud, incluida la salud mental, y tiene experiencia para ayudar a prevenir algunas de las principales causas de muerte en el mundo, como el cáncer, las enfermedades cardíacas, pulmonares y la diabetes.
Utiliza IA generativa como base y ha sido capacitada con la información más reciente de la Organización Mundial de la Salud y socios confiables.

La OMS acoge con agrado la investigación ética que utilice esta nueva tecnología para explorar sus posibles beneficios para la salud pública.
Sarah fue creada con tecnología desarrollada por Soul Machines Limited, empresa Digital People con sede en San Francisco y Nueva Zelanda, con el apoyo de la empresa creativa Rooftop, con sede en Sudáfrica.
Para mejorar su experiencia de conversación, Sarah necesita acceder a su micrófono y cámara.
OMS Sarah está utilizando IA generativa para transmitir mensajes de salud basados en los datos disponibles. Sin embargo, es posible que las respuestas no siempre sean precisas porque se basan en patrones y probabilidades de los datos disponibles.
Todos los datos de conversación recopilados son anónimos y cumplen con las prácticas y regulaciones de privacidad vigentes.
Sarah son las siglas de Smart AI Resource Assistant for Health(Asistente inteligente de recursos de IA para la salud) y es un avatar que ya se probó durante la pandemia con otro nombre (Florence), pero que resurge con un nuevo modelo de lenguaje y tecnología y, por ahora, en ocho idiomas, incluido el español.










































